viernes, 20 de noviembre de 2020

Lo que no mata, te hace más divino

 Saludos a tod@s:

El presente año ha sido duro, tanto que ni siquiera voy a nombrar las situaciones de este 2020, ya que sería repetir lo mismo. Es cosa de ver las noticias.

Sin embargo, a modo personal, ha sido particularmente difícil. El estallido social vivido en mi país el octubre de 2019, y la pandemia del presente año, son ingredientes que se suman a un mal plato servido para mí este año. He vivido crisis de pánico, declaración de hipertensión y crisis hipertensivas, posible fibromialgia, situaciones personales difíciles. Por lo anterior, he estado paseando por distintos profesionales de la salud, cosa que en mi vida había pasado.

Tuve que vivir con mis padres durante el diagnóstico de hipertensión, ya que necesitaba descansar y mi presión arterial bordeaba entre los 140 a 160 mmHg de manera constante, por lo que oscilaba entre la nostalgia de estar con ellos y mi familia nuclear, lejos de mi pareja e hija, desesperación y momentos de calma; por lo que en este último, surgió una reflexión que quiero compartir con ustedes. Dice así:

"* A veces uno sabe qué es lo ideal, pero requiere pasar por una crisis límite para realizarlo.

 * Mi presente lo veo como una purificación de cuerpo, alma y espíritu"

* Sin importar las circunstancias, es uno quien decide cómo vibrar. Requerí de esta crisis para experimentar lo que creía. Sin embargo, aún falta adquirirlo sin dudas, pero esto ayudó mucho".

Aún tengo camino que recorrer, y sigo retrocediendo y avanzando, pero de eso se trata esto, de experimentar y vivir las circunstancias plenamente.

Nos vemos en otra vivencia. Hasta luego a tod@s.




No hay comentarios:

Publicar un comentario